Protocolo de
la FIP para el cubrimiento de la violencia contra las mujeres.
1- Identificar la violencia contra las
mujeres con exactitud, apoyándose en la definición aprobada en
1993 por Naciones Unidas sobre la Eliminación de la Violencia
Contra las
Mujeres.
2- Utilizar un lenguaje preciso y no estereotipado. Ejemplos:
Una violación o asalto sexual no deben ser calificados como
actividad sexual habitual, y el tráfico de mujeres
no se debe confundir con la prostitución.
3- Evitar el uso de la palabra 'víctima' durante la entrevista o
en la información final. El uso de la expresión puede ser
perjudicial. El término que mejor recoge la realidad de la
mujer que ha sufrido la violencia es 'sobreviviente'. No use un
lenguaje que sugiera que la sobreviviente es culpable de la
agresión o de alguna manera provocó el ataque.
4- Usar estadísticas y antecedentes para situar el lugar del
incidente dentro del contexto de violencia de la comunidad o
conflicto armado. Proporcione a los lectores/audiencia el
panorama completo.
5- Contar la historia completa: los medios usualmente informan
el incidente, pero el abuso podría reflejar un problema social
de larga duración (conflicto armado), o ser parte importante de
la historia de una comunidad.
6- Garantizar que las preferencias de la sobreviviente sean
cumplidas: siempre ofrecer una entrevistadora mujer y un
escenario seguro y privado para realizar la entrevista.
Tener en cuenta que podría existir un estigma social alrededor
del caso y evite exponer a la entrevistada a mayor abuso.
7- Consultar grupos de mujeres y organizaciones expertas sobre
las técnicas de entrevista más apropiadas, así como la reacción
de la entrevistada.
Es inaceptable que los camarógrafos hombres entren sin
identificarse previamente. Es fundamental conocer las costumbres
y contextos culturales donde labora y respetarlos.
8- Proporcionar los datos de organizaciones locales que puedan
brindar apoyo a la sobreviviente, testigos y familiares.
9- Tratar a la sobreviviente con respeto. Respetar de igual
forma la privacidad de la entrevistada. Brindar suficiente
información sobre los temas que serán cubiertos durante
la entrevista, el uso que se le dará al material y dejar claro
el derecho de la entrevistada a rehusarse a responder alguna de
las preguntas.
10- Mantener la confidencialidad: no publicar o emitir nombres o
datos que puedan comprometer la seguridad, salud, posición en la
comunidad o calidad de vida de la
sobreviviente. Esto es particularmente importante cuando los
responsables del crimen son agentes de la policía, funcionarios
del gobierno, personas vinculadas a
organizaciones poderosas o tropas en combate.
La FIP recomienda también incorporar las siguientes ideas en el
cubrimiento informativo:
(Tomadas de Cubrimiento de la Violencia Doméstica: Guía para
Periodistas y Profesionales de Medios de Comunicación. Kelly
Starr. 2008)
• No concluya que algunas culturas o clases son violentas y
otras no.
• Busque el aporte de expertos en violencia de género. Ellos
ayudarán a ubicar el delito en un contexto más amplio e incluir
información sobre prevención y reacción de la
comunidad.
• Ofrezca sus datos para que la entrevistada tenga la
posibilidad de contacto posterior.
• Evite tratar crímenes de violencia de género como una tragedia
inexplicable que no puede ser tratada por la comunidad.
Contacte a la Federación Internacional de Periodistas al:
00 32 235 22 00
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